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jueves, 31 de enero de 2019

Mamá, ¿es que te crees que soy tonto/a? Algunos consejos domésticos




Mira, voy a aprovechar tu pregunta para darte unos cuantos consejos que pueden evitarte algún accidente doméstico.

Si alguna vez dejas mucho tiempo una sartén con aceite en el fuego y este se enciende, nunca la pongas debajo del grifo, ya que lo que tienes que hacer es buscar una tapadera y tapar la sartén.



Imagínate que se te cae aceite o comida sobre una superficie; si limpias con la bayeta de la cocina, al final la tendrás que tirar, pero si absorbes los líquidos con servilletas de papel o papel de cocina, pasas luego el estropajo con jabón y, para terminar, la bayeta, todo se quedará como si no hubiera tenido lugar el derramamiento tan molesto.



A veces se nos pega lo que guisamos en el fondo de la olla; si ponemos esta con agua y algún jabón en la lumbre y la dejamos hervir a fuego lento un buen rato, cuando la retiremos, rascamos su fondo con una cuchara de madera o alguna espátula de plástico y verás cómo con paciencia va saltando el molesto pegado.



Si pones algo a cocer con bastante agua y tapas el recipiente, ya sabes que el agua, cuando hierva, se va a salir y lo va a poner todo inundado. Ya sabes, absorbe el agua con papel y luego limpia.



¿Quién no ha vivido alguna situación similar a las que describo? Tengo que confesarte que en algún momento difícil he notado cómo mis piernas temblaban del susto que tenía, pero, si se reacciona con la cabeza fría, podremos evitar alguna desgracia.  



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Encarna Reinón Fernández
Profesora de Lengua Española y Literatura

lunes, 24 de diciembre de 2018

Mamá, ¿es que te crees que soy tonto/a? Amistades que avasallan




Lo que me cuentas yo también lo he vivido y, como tengo más años que tú y la experiencia es un grado, te voy a decir lo que pienso de "esas" amistades.

Un amigo es la persona que incondicionalmente está contigo en los momentos amables y en los que las cosas se ponen negras. Es quien te escucha, te aconseja y te abre los ojos ante situaciones que no detectas como dañinas para ti. Es como una prolongación de ti mismo y por eso sabe lo que te conviene y lo que te daña, lo que te hace feliz y lo que te entristece. Yo he tenido amigas así de buenas, pero a ciertas edades ya no se depende tanto de las relaciones sociales, porque te haces más independiente y tienes otros objetivos en tu horizonte.

Lo que relatas es significativo y coloca a esa persona en el lugar que le corresponde por considerarse el ombligo del mundo; no escuches más sus problemas porque parece que tiene todos los de la humanidad y dedícate a tus asuntos, ya que seguramente dejas cosas que tienes que hacer porque tu educación no te permite darle plantón.

Quien solo habla de sí mismo y no quiere escuchar a los demás no merece tanto respeto, pero te voy a dar la solución a tu problema: lo mejor es que le digas que tienes un problemón y que le cuentes pormenorizadamente todo lo que has hecho en la última semana imitando su estilo pesimista y verás qué pronto te quitas de encima lo que se ha convertido en una carga para ti. Te adelanto que lo más ingrato será oír que les dice a los otros que eres de una pesadez insoportable y que no piensa echar más tiempo contigo, porque si tienes contratiempos no es por su culpa.

No viene mal contar el mismo chiste malo que te cuentan a ti, porque, aunque no se dé por aludida la persona, por lo menos te quitas de encima un buen moscón.   



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Encarna Reinón Fernández
Profesora de Lengua Española y Literatura

martes, 20 de noviembre de 2018

¿Mamá, es que te crees que soy tonto/a? Vamos a escaldar almendras




Quitar la piel a las almendras es fácil si sigues mis consejos. En primer lugar, compra almendra libre de cáscara. Según la cantidad a escaldar, prepara un cazo o cacerola con agua y llévala a ebullición. Cuando esté hirviendo, echa un puñado de almendra y la dejas dos o tres minutos en el agua, sin apartarla del fuego. A continuación, retira con cuidado una almendra y prueba a quitarle la piel y, si sale con facilidad, ya está para sacarla del fuego. Con una rasera la extraes con cuidado, la dejas en un escurridor de verduras y vas repitiendo la operación hasta que esté toda la almendra escaldada. Una vez pelada, la dejas un par de días para que se seque bien.

Si quieres preparar almendras fritas para el aperitivo, en primer lugar, prepara un plato con papel de cocina doble para echar la almendra una vez frita y pones en el fuego una sartén mediana con un par de dedos de aceite; no dejes que llegue a echar humo, pero caliéntalo bien y pon un puñado de almendra que debes de remover constantemente para que se haga de manera uniforme. Cuando veas que empieza a dorarse, la sacas con la rasera con mucho cuidado y le pones sal recia. Una vez fría, la guardas en un recipiente hermético y verás cómo dura mucho tiempo.

Si lo que quieres es un aperitivo menos calórico, pones almendra en el horno sobre papel para hornear, le das vueltas de vez en cuando y, cuando la saques, le pones sal. Estas almendras toman menos la sal que las fritas.

Para hacer bizcochos o dulces, hay que molerla y se puede hacer en la picadora del tercer brazo o en cualquier molinillo.

La cocina es entretenida y no entiende de sexos, por lo tanto, animo a la gente joven a que se ponga el delantal y a que se sorprenda al comprobar que, cuando se colocan las viandas en la mesa, no se distingue el sexo de quien las ha preparado. Pero no vale dejarlo todo enredado, pues las actuaciones estelares las reservamos para esos programas de la tele que se han puesto tan de moda; la cocina se deja como se encuentra, supongo que desenredada.





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Encarna Reinón Fernández
Profesora de Lengua Española y Literatura

domingo, 14 de octubre de 2018

Mamá, ¿es que te crees que soy tonto/a? Planchar es fácil




Mira, planchar es fácil si tienes en cuenta algunas recomendaciones:

1-La ropa está confeccionada con tejidos diferentes y no toda se puede planchar con el mismo calor; la plancha dispone de un círculo que se mueve y que te indica la intensidad del calor. Además, la ropa lleva en una etiqueta, que suele ser la más larga, indicaciones de temperatura para su planchado.

2-Si la plancha tiene vapor, comprueba que está apagada antes de llenar el compartimento destinado al agua. Ten en cuenta que el vapor, si sale con mucha intensidad, puede quemarte las manos. Me imagino que también se podrá regular la salida de vapor en tu plancha.

3-Ten en cuenta que, cuando el género que tienes que planchar es muy delicado, aunque no lo pongan en las indicaciones de planchado, debes de poner un trapo limpio sobre el tejido, así no sacará brillos ni se quedará señalada la plancha.

4-Si planchas pantalones oscuros, camisas…, pon también el trapo. La raya de los pantalones la debes de señalar bien para que no se hagan varias señales porque está muy feo.

5-Si tiendes la ropa bien y, cuando la recoges, tienes cuidado de que no se arrugue, te costará menos trabajo planchar.

6-Si te quemas al planchar, ten siempre a mano aloe vera y échate con mucha frecuencia. Y, si ves que es muy grande el quemado, te vas al médico.

¡Ah!, se me olvidaba, si alguna vez se mancha la plancha con algún género que se ha pegado, compra estropajo de acero inoxidable tipo nanas y, con la plancha fría, le das hasta que quede limpia. No olvides vaciar el agua sobrante del planchado y nunca guardes la plancha caliente.  



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Encarna Reinón Fernández
Profesora de Lengua Española y Literatura

viernes, 28 de septiembre de 2018

Mamá, ¿es que te crees que soy tonto/a? ¿Que se te ha caído un botón?




No pasa nada; sigue mis instrucciones y no importa que no sepas coser, siempre hay una primera vez para iniciar el aprendizaje.

En primer lugar, tienes que salir a comprar hilo del color de la chaqueta. Además, compra una bobina de hilo blanco y otra de negro, agujas y un dedal, que se pone en el dedo más largo.

Supongo que tienes el botón, pero si no es así, compra uno lo más parecido al resto de botones. Pon el botón en línea con los demás, claro, después de haber enhebrado la aguja y de hacer un nudo en el hilo, y te fijas, si son de cuatro agujeros, en cómo van cosidos los demás, si es con hilo cruzado o en paralelo.

A continuación, pincha por debajo de la tela, para que quede el nudo invisible, y vas buscando el agujero del botón para sacar la aguja y repites las veces que haga falta.

Para terminar, sacas la aguja sin buscar el agujero y das unas vueltas con el hilo alrededor de lo cosido, entre la tela y el botón, para que quede mejor asegurado y pasas la aguja al revés y aseguras y cortas el hilo.

Si alguna vez se te descose un bajo, intenta imitar el cosido que viene de fábrica; lo importante es que no te caigas y, si atinas, que no se vean las puntadas por el derecho.

Si lo que se descose es una costura, procura juntar las telas y coser el pespunte lo más derecho que puedas, ¡ah!, y siempre tienes que asegurar dando dos o tres puntadas en el mismo sitio para que no se deshaga lo hecho.  

Es fácil hacer cualquier cosa que te propongas si tienes interés y ya ves que ser independiente tiene sus riesgos, ¡que no me río de ti, que te lo digo con todo mi cariño!


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Encarna Reinón Fernández
Profesora de Lengua Española y Literatura

jueves, 13 de septiembre de 2018

Mamá, ¿es que te crees que soy tonto/a? El frigorífico




Mira, sé que es fácil colocar la compra en el frigorífico, pero, como la experiencia es un grado, escucha mis consejos.

En este electrodoméstico hay zonas diferenciadas por la intensidad del frío y los alimentos se colocan en la que corresponde a su necesidad de conservación.

En primer lugar, la zona más cercana al congelador en los frigoríficos modernos es la más fría y en ella colocaremos la fruta y verdura. Suele haber cajones y, para que la fruta de piel blanda no se estropee, yo pongo en el fondo del cajón papel de cocina o servilletas de papel.

El frigorífico para la maduración y, si compramos fruta o tomates verdes, podemos dejarlos fuera hasta que maduren. Los tomates colocados bocabajo sobre papel se conservan en perfectas condiciones durante bastante tiempo, aunque el dulzor se mantiene mejor sin refrigerar. Como los kiwis manchan mucho, es conveniente buscar algún recipiente solo para ellos.

A continuación, sobre la zona de la fruta colocaremos carnes y pescados crudos, pero en envases herméticos de cristal para evitar contagio de olores y, ante todo, contaminaciones cruzadas. Ya sabes que debes gastar estos alimentos en uno o dos días.

En los estantes superiores colocaremos alimentos cocinados, lácteos y embutidos. Lo cocinado debe conservarse en recipientes herméticos y ya sabes que aguantan varios días. Yo, por mi trabajo, sabes que cocino los fines de semana y voy sacando la comida del frigorífico, la caliento en el microondas, la dejo reposar unos cinco minutos y está muy buena.

Por último, en la puerta hay una zona estrecha para huevos, mantequilla y mermelada y otra más amplia en la que colocamos la leche, el agua, zumos…

Si cada vez que compras pasas la bayeta por el estante antes de colocar, mantendrás limpio el frigorífico, aunque de vez en cuando hay que limpiarlo a fondo. Antes de colocar la compra nueva, saca lo que queda para ponerlo delante y consumirlo antes.


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Encarna Reinón Fernández
Profesora de Lengua Española y Literatura

domingo, 26 de agosto de 2018

Mamá, ¿es que te crees que soy tonto/a? La higiene de la casa




Mira, me parece bien que te quieras independizar, pero me tienes que escuchar con atención porque ser independiente tiene sus responsabilidades.

Para empezar, aunque no compartas piso, tu casa es el reflejo de tu estado emocional. Si evitas ensuciar y enredar, te sentirás mejor y la limpieza de ciertas partes aguantará más.

Las zonas húmedas de las viviendas requieren atención especial porque la humedad favorece la aparición de ciertos bichitos que hay que mantener a raya por la salud.

Vamos a empezar por la cocina. En este espacio está el fregador con el estropajo y la bayeta; si untamos la encimera con alimentos, lo mejor es que pasemos el estropajo sin jabón, lo enjuaguemos y lo volvamos a pasar con jabón para, a continuación, terminar limpiando con la bayeta. Si lo que hemos derramado es aceite, leche o zumo, lo mejor es pasar un papel primero.

Tanto la bayeta como el estropajo, recogedores de suciedades, hay que lavarlos con jabón, preferentemente pastilla de lavar ropa, enjuagar bien y poner en agua con lejía un par de horas. Sí, ya sé que en las instrucciones de uso pone que no se emplee lejía con la bayeta, pero, como no son muy caras, cuando se estropee, pones otra.

Seguimos por el aseo en el que tenemos que emplear lejía con frecuencia en el váter y, por qué no, en el lavabo.

Tanto en la cocina como en el aseo hay espacios para los que es muy adecuado el cepillo de dientes que desechamos y que podemos reciclar: debajo de los grifos, juntas de los saneamientos con los azulejos, parte alta del interior de la tubería, tapón del desagüe... La lejía con detergente es estupenda para esto.

Vamos a terminar con la lavadora que secaremos después de cada uso para evitar olor a húmedo y moho. Primero sacamos el cajón del detergente, lo enjuagamos y ponemos bocabajo para que escurra; en segundo lugar, secamos el hueco del cajón y, para terminar, secamos la goma de la puerta y la puerta.

Para terminar, te aconsejo que de vez en cuando limpies los electrodomésticos de suciedades y, como ahora hay de todo, podrás encontrar productos específicos para cada cosa. ¡Ah!, y ya sabéis, la casa no entiende de sexos.


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Encarna Reinón Fernández
Profesora de Lengua Española y Literatura

lunes, 13 de agosto de 2018

Mamá, ¿es que te crees que soy tonto/a? La pareja ideal




Mira, ya sé que lo has oído muchas veces, pero, como me gusta que tengas las ideas claras, te lo voy a repetir.

Dicen que el amor es ciego porque la pasión no deja ver los defectos y males del ser amado. Cupido o Eros, al que se representaba como un niño alado con los ojos tapados y armado de arco, flechas y aljaba, es el dios del amor. Hay quien cree que las alas aluden a la brevedad del enamoramiento y la venda en los ojos a lo caprichoso, en muchos casos, de la elección de la pareja, por lo tanto, la cosa viene de lejos.

Cuando alguien se enamora, tiende a no apreciar defectos en la persona amada; se perciben las cosas a través de un filtro idealizador de la realidad del otro. Esto no significa que nos vayamos a los extremos porque todos tenemos algún defectillo evitable, pero sí que tenemos que intentar valorar aspectos que después nos pueden complicar la vida.

En una relación de pareja cada uno debe de tener su libertad individual, siempre desde el respeto a la otra persona. No me vale que me digas que, si fulanito o fulanita te mira el móvil, es porque te quiere; que no te deja llevar ciertas prendas de ropa porque son llamativas y se pone celoso o celosa porque te miran; en el caso de las chicas, que no le gusta que vayas pintada porque llamas mucho la atención y despiertas las envidias…

Yo tengo que tener la libertad de escribir y recibir mensajes de quien sea, siempre desde el respeto a la persona que está conmigo; de ponerme la ropa que elija; de pintarme como me guste… Yo tengo que ser yo y no la imagen que la otra persona quiere forjar de mí, como hiciera el rey y escultor clásico Pigmalión con la imagen de mujer que esculpió a su gusto y que cobró vida como regalo de la diosa Afrodita. No me puedo dejar anular por la persona que me quiere cercar en un asedio que ataca mi autoestima.

Mira, para subir una escalera, hay que empezar por el primer peldaño y, si desde el principio consientes tu pérdida de identidad, la cosa puede acabar mal, a veces muy mal.

Es necesario objetivar la relación y para eso lo mejor es coger un papel y un lápiz, como toda la vida, poner dos columnas paralelas y titular una lo que tiene bueno y otra lo que tiene malo tu pareja. Al final podrás sacar conclusiones y, por mucho que te duela, si ves que no te conviene, pues ya sabes…    


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Encarna Reinón Fernández
Profesora de Lengua Española y Literatura

lunes, 6 de agosto de 2018

Mamá, ¿es que te crees que soy tonto/a? El alcohol





Ya sé que lo que te voy a decir lo has oído muchas veces, pero te lo repetiré para que reflexiones sobre ello.


En primer lugar, beber no hace que seas más divertido ni que te lo pases mejor, al contrario, pierdes el control de quién eres en realidad y puedes llegar a mostrarte ridículo ante los demás.

En segundo lugar, el que muchos jóvenes consuman alcohol de forma habitual no quiere decir que eso esté bien hecho. Si sigues la conducta general para no quedarte fuera del grupo, estás perdiendo tu personalidad y te estás convirtiendo en parte de la masa que no razona por qué hace lo que hace.

A continuación, debes de tener en cuenta que beber perjudica la salud y no me vale eso de que solo es los fines de semana porque, si se consume, como vosotros decís, a tope, se corren riesgos que te pasarán factura en el futuro.

Por último, si se ahorrara todo lo que se gasta en alcohol, se economizaría mucho.

Resumiendo, es muy importante que tú tomes tus propias decisiones y no te dejes manejar; también es moderno tomar un zumo, refrescos sin azúcar o la socorrida agua junto al grupo de amistades y, si se mofan de ti, enséñales lo que te estoy comentando.
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Encarna Reinón Fernández
Profesora de Lengua Española y Literatura

jueves, 12 de julio de 2018

Mamá, ¿es que te crees que soy tonto/a? Las manchas





Si te cae una mancha de aceite, ya sabes que hay que quitarla antes de poner la lavadora. Un método barato e infalible es darle con jabón de toda la vida de lavar a mano en seco.

Darle en seco no significa que no mojes el jabón, sino que no mojes la prenda. Hay que mojar el jabón bastante y darle a la mancha y, después, restregar con las dos manos. Si quieres tener la seguridad de que se ha ido, repite la operación y, a continuación, lavas a mano o en lavadora.

Si la mancha es sobre ropa nueva o delicada, cogemos la zona donde está el lamparón y le ponemos debajo un trapo de algodón, o que empape bien, mojamos el jabón pero no la tela y lo aplicamos sobre el tejido y, después, frotamos con un cepillo de dientes suavemente o con un trapo. Podemos dejar unos minutos para que haga efecto el jabón. Verás cómo la mancha se transfiere al paño de debajo. Si es necesario, repetir la operación. A veces no hace falta lavar después. Además de jabón de lavar, se puede poner Fairy o detergente de lavadora.

Si en vez de aceite la mancha es de tinta, le pones leche y un trapo debajo, frotas con algo, vas cambiando el trapo a una zona limpia y repites si es necesario. Después le das con jabón y restriegas, a veces hay que aburrir a las manchas repitiendo la misma operación varias veces; yo así he quitado manchas de bolígrafos que se han vaciado en los bolsillos.

Si el jabón para quitar manchas es casero, mejor que mejor.   

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Encarna Reinón Fernández
Profesora de Lengua Española y Literatura

sábado, 26 de mayo de 2018

Mamá, ¿es que te crees que soy tonta/o?

Los huevos son un alimento muy completo, pero hay que tener en cuenta varias cosas antes de consumirlos:
1-Los huevos se pueden guardar en el frigorífico o fuera, en lugar fresco, aunque te aconsejo que los pongas en el frigorífico.
2-La fecha de caducidad es orientativa. Si el huevo está pasado de fecha, pero presenta buen aspecto, lo puedes consumir.
3-Si el huevo es de corral hay que lavarlo con agua y jabón antes de consumirlo. Si se va a tardar rato en abrirlo, sécalo porque, como la cáscara es porosa, puede penetrar la suciedad.
4-Si se consume huevo crudo en alioli casero, sacarlo del refrigerador cuando se vaya a consumir y, para evitar problemas, no guardarlo de un día para otro.
5-Para saber si un huevo está fresco, ábrelo en un plato y, si la yema está entera, puedes consumirlo. Cuanto más alta y dura esté la yema, más fresca será. Si abres el huevo y se rompe la yema sola (no la has roto con el cascarón), lo mejor es que lo tires porque ese huevo no está fresco.  



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Encarna Reinón Fernández
Profesora de Lengua Española y Literatura

miércoles, 23 de mayo de 2018

Mamá, es que te crees que soy tonta/o?



-Si pones aceite a calentar para freír algo, ten cuidado porque, si le cae agua, salta y te puedes quemar.
Si te quemas, ten siempre a mano gel de aloe vera para cubrir la quemadura. Si te vas echando con mucha frecuencia, el quemado irá perdiendo calor y no te saldrá ampolla.
-Si tienes la mala suerte de que se enciende el aceite en la sartén, nunca lo pongas debajo del grifo, mejor apagas el fuego y cubres la sartén con una tapadera. Y no te preocupes porque todos hemos pasado alguna vez por una situación así o parecida.

Encarna Reinón Fernández
Profesora de lengua española y literatura